La decisión de emprender

La decisión de emprender es una de las más importantes que se pueden tomar, especialmente, en la mediana edad, porque esto supone un cambio de gran calado no solo en nuestro enfoque profesional sino también en el vital.

En este sentido, puedo hablar desde la experiencia propia ya que a mitad de camino de lo que era una carrera profesional muy exitosa como ejecutivo de multinacional, tomé esa decisión y esto cambió por completo no sólo mi vida laboral sino también mi forma de estar en la vida. Y esta experiencia es compartida por muchas personas con las que he hablado y que tomaron esa misma decisión.

Emprender es una experiencia que es por igual enormemente gratificante y enormemente retadora. Y ambas cosas han de ser tenidas en cuenta cuando estamos considerando esta opción profesional.

Es enormemente gratificante porque nos encontramos en una situación en la que somos los dueños de nuestro propio destino. El mercado y los clientes potenciales están ahí, y dependemos de nosotros y de nuestra capacidad, y la de nuestro equipo en el caso de que lo tengamos, para lograr el éxito.

Cuando emprendemos, la sensación de libertad es muy grande, así como también la no existencia de límites en lo que respecta al tamaño que le queramos dar a nuestros sueños. Si quieres llegar a ser un empresario o empresaria de gran éxito y multimillonario, puedes lograrlo, ahí está el terreno de juego (el mercado) en el que puedes jugar y lograrlo. Si quieres tener un trabajo que te deje mucha libertad y tiempo libre para, por ejemplo, viajar, también está ahí el campo de juego en el que poder lograrlo como hoy en día han hecho muchos de los llamados nómadas digitales.

Pero la otra cara de la moneda es que construir un negocio que funcione no es una tarea fácil. Y llegar a materializar un gran sueño menos aún. Me viene a la cabeza la serie Fama (los estén en la cincuentena sabrán de qué hablo) cuando la coach/profesora le decía a sus alumnos que «llegar a la fama cuesta y tienes que pagar con tu sudor». En el emprendimiento y el logro del éxito en este ámbito pasa lo mismo.

Es por ello que es muy importante que antes de decidirnos por esta opción profesional hagamos un ejercicio de autoreflexión en el que nos veamos en esa realidad y tomemos conciencia de cómo estaríamos en ella. Para esto podemos usar nuestra imaginación (Einstein lo hacía en lo que llamaba «experimentos en la imaginación») e imaginarnos en esa realidad. ¿Qué tal te ves? ¿Estás a gusto? ¿Estás feliz? ¿Estás agobiado/a? ¿Estás entusiasmado/a? ¿Estás motivado/a? ¿Qué tal enfrentas los retos? ¿Qué tal se te da conseguir clientes y atenderles?…

Estas preguntas te darán una información muy valiosa sobre ti en una realidad de emprendimiento.

Pero te quiero prevenir contra los «prejuicios». Hay personas que piensan que emprender es para un determinado perfil de persona muy orientada hacia los negocios. Nada más lejos de la realidad. Cualquier persona puede emprender y tener éxito en ello. Déjame que lo repita: cualquier persona puede emprender y tener éxito en ello.

Los estudios que se han hecho a este respecto muestran que no hay un «perfil emprendedor». Sí que hay personas que tienen una mayor orientación y motivación hacia ello, pero eso no tiene nada que ver con que personas que no tienen esto «de fábrica» no puedan emprender, tener mucho éxito y disfrutar mucho de su trabajo. No hay más que ver la enorme variedad de personalidades que encontramos entre emprendedores y empresarios/as.

En los tiempos actuales en los que estamos en medio de una gran transformación del mercado laboral, el emprendimiento y la creación de nuevos negocios va a ser, está siendo ya, la salida profesional para cada vez más personas, especialmente aquellas en la mediana edad que están viendo cómo sus opciones se reducen cada día más.

En este contexto, la decisión de emprender puede venir marcada más por las circunstancias que por la motivación interna. No pasa nada si este es el caso. Lo importante es que esta es una vía y una salida profesional abierta cuando todas las otras puertas parecen cerradas. Y que podemos embarcarnos en ella y encontrar un trabajo gratificante, motivación, ingresos, autonomía, libertad y satisfacción. Esto es lo que hemos de tener en nuestra mente.

Son muchos los casos de personas que se han embarcado en esta aventura y que atestiguan que nunca volverían a trabajar por cuenta ajena. ¿Significa esto que su vida laboral es un camino de rosas? Ni mucho menos, especialmente al principio. Pero los retos no están reñidos con la satisfacción.

¿Significa esto que todos los que se embarcan en crear negocios tienen éxito? No, emprender tiene riesgo. Haciendo un símil con el mercado de valores, estaríamos invirtiendo en renta variable, en bolsa, y unas empresas y proyectos salen y otras no.

Pero hoy en día disponemos de metodologías que reducen mucho el riesgo y que aumentan de manera muy importante las posibilidades de éxito.

La decisión de emprender puede que venga marcada por las circunstancias pero puede suponer un antes y un después en la vida de una persona, y para bien.




Suscríbete al blog para recibir en tu bandeja de entrada todas las actualizaciones donde comparto inspiración e ideas para la creación de negocios como opción y salida profesional.

guia-emprender-abril
Descárgate gratuitamente la guía Por dónde empezar si te planteas emprender en la mediana edad. En ella encontrarás respuestas a preguntas importantes a la hora de plantearse emprender como opción profesional, así como la metodología que usan los emprendedores de más éxito, y la clave para limitar el riesgo.